Mi para siempre,
Jenifer, llegar a aquel call center y encontrarte fue lo mejor que me pudo pasar. Fui a trabajar sin imaginar que ahí encontraría al amor de mi vida. Entre tantos lugares y tantos caminos, qué suerte la mía que uno de ellos me llevara a ti.
Eres mi esposa, mi compañera y la mamá de nuestro hijo, Dylan. Compartir contigo el amor por él es una de las cosas más bonitas de mi vida. Cuando pienso en nuestra familia, pienso en la suerte que tengo de tenerlos a los dos.
Gracias por la vida que estamos construyendo, por ser tú y por todo lo que compartimos. Me encanta saber que todavía nos quedan tantas risas, tantos abrazos y tantos momentos por vivir juntos, los tres.
Siempre te digo “mi para siempre” porque eso es lo que quiero: estar contigo hasta el final. Seguir cuidando de ti y de lo nuestro, escucharte, caminar a tu lado y ver crecer a Dylan juntos. En los días fáciles y en los difíciles, mi lugar es contigo. Eres el amor de mi vida.
Y como siempre te digo:
te amo uno más que tú.
Tu esposo ♡
